Aspectos diferenciales de la intervención terapéutica en la infancia

Los aspectos diferenciales en la intervención terapéutica

Los aspectos diferenciales de la intervención terapéutica en la infancia abarca una serie de características que la diferencia de otros tipos de intervenciones.

Destinatarios de la intervención terapéutica

En primer lugar se encuentran los destinatarios de este tipo de intervención terapéutica. Obviamente, este tipo de intervenciones son desarrolladas en edades infantiles.
Este tipo de intervención se encuentran influenciadas por tres factores relevantes como son:
  • Singularidad:
    La singularidad se refiere a que tiene como objetivo la influencia del desarrollo evolutivo al comportamiento infantil
  • Especificidad situacional:
    La especificidad situacional se refiere a las diferentes conductas que se pueden dar en esta etapa
  • Papel del menor como paciente del tratamiento psicológico.



  • La terapia y el comportamiento infantil

    La terapia infantil la lleva a cabo el terapeuta el cual debe de comenzar su trabajo ubicando el comportamiento del niño en los parámetros evolutivos, a partir de los cuales estimar su ajuste o desviación de esta norma y a considerar, por otro lado, las diferencias evolutivas entre niños y adolescentes como elementos de referencia cuando ha de definir los objetivos y estrategias terapéuticas según la edad del paciente.
    Así pues, la estimación del comportamiento infantil como desadaptado y/o anómalo conlleva explícitamente el reconoc. de los hitos y conductas propias de las distintas etapas del desarrollo.
    Uno de los aspectos característicos del comportamiento infantil es su especificidad situacional y determinación ambiental (más destacadas cuanto menor es el niño).
  • En cuanto a la especificidad de la conducta infantil respecto a la situación ambiental constituye una de las posibles explicaciones de tal circunstancia.
  • Las relaciones conflictivas padres-hijos, estrés, psicopatología y discordia parental, pautas educativas severas e inconsistentes, acontecimientos vitales estresantes, desventaja socioeconómica, etc., actúan como factores de riesgo respecto a la aparición y desarrollo de las disfunciones clínicas observadas en la infancia.
  • Estas variables ambientales actúan como mediadores de los resultados, disminuyen la eficacia de las terapias infantiles.


  • Dentro de la terapia infantil el otro actor esencial en la misma es el paciente, el niño, el cual el terapeuta debe de ser consciente de que una de las primeras cuestiones a considerar es su escasa autonomía para demandar servicios y atención psicológica.
    Por ello, el terapeuta debe de observar el comportamiento del niño para contemplar si este se encuentra desviado respecto a normas evolutivas y grupales, encontrando casos las dificultades para superar satisfactoriamente exigencias o criterios de rendimiento y ejecución estimados adecuados según su edad y la aparición de comportamientos problemáticos que interfieren en el funcionamiento adaptado.
    Son los adultos quienes en primer lugar estiman las desviaciones del comportamiento infantil, juzgan sus consecuencias adversas y solicitan ayuda terapéutica.
    Por otra parte, el niño, en gran medida, muestra falta de motivación y de interés hacia las actuaciones terapéuticas recomendadas porque ignora y carece de percepción del problema que requiera tratamiento y observa sorprendido los efectos que suele originar por su forma de comportarse, en la casa o en el colegio.


    Condiciones y desarrollo de la intervención terapéutica en la infancia

    Las condiciones y el desarrollo de la intervención terapéutica en la infancia se basan en los siguientes elementos:

    Relación terapéutica

    Esta relación influye en el curso de la terapia y constituye un factor predictor de los resultados terapéuticos.
  • Las verdades del terapeuta, las más relevantes, a tenor de su influencia en los resultados terapéuticos, eran la relación terapéutica, la experiencia y su formación.
  • Las habilidades y recursos del terapeuta son fundamentales para establecer una relación terapéutica adecuada que asegure al niño en la terapia y permita obtener resultados favorables en la dirección esperada.
  • El fracaso en dicha relación aumenta la renuencia y oposición del menor hacia la intervención clínica, siendo ésta una de las prales. razones dadas por los padres para justificar la interrupción temprana del tratto. por parte de sus hijos.

  • Estudios recientes sobre eficacia terapéutica han prestado atención al papel desempeñado por variables relacionadas con el terapeuta, tales como habilidades, cordialidad, empatía, contacto físico, VV sociodemográficas, etnia, sexo, etc.,
  • Se halló relación significativa entre el nivel de formación del terapeuta-edad del paciente en cuanto a los resultados
  • Los resultados más efectivos se mostraban en el tratto. de prob. internalizantes, fobias, timidez, etc.
  • Entre las VDs del paciente infantil se han analizado expectativas, funcionamiento prosocial, edad, nivel de desarrollo evolutivo, motivación hacia el tratto., sexo, naturaleza de la disfunción clínica y gravedad.


  • Naturaleza de la intervención clínica desarrollada en este ámbito

    La infancia se distancia respecto a las actuaciones con adultos en distintos aspectos:
    En primer lugar destaca la implicación de terceras personas en las terapias, ya que comúnmente no se implica unicamente al paciente (niño). En segundo lugar los ambientes y contextos diversos en los que se llevan a cabo los trattos. En tercer lugar, el papel más activo y diversificado del terapeuta. Por último, los ámbitos a los que atiende la evaluación posterior.
  • Necesaria implicación e intervención de terceras personas en el tratamiento infantil. A la escena prototípica se incorporan otras personas (padres, profesores, compañeros). La administración de los tratamientos infantiles no recae únicamente en el terapeuta profesional, otras personas pueden desempeñar tal función en distintos escenarios y con diferentes niveles de implicación. La participación de estas personas no adopta una pauta estándar y común en todos los casos.
  • Diversidad de escenarios y ambientes en los que se administra el tratamiento. Los tratamientos infantiles se ponen en práctica, en consultas clínicas/privadas/dependientes de centros públicos de salud, hogar, escuelas (en clases normales y/o aulas de apoyo), e incluso pueden simultanearse. Por tanto, no existe un marco o escenario de actuación único, pese a que el colegio es uno de los lugares preferentes.
  • Papel más activo y diversificado del terapeuta. La actuación profesional se orienta en una doble dirección: hacia el niño con las alteraciones y trastornos, y hacia los adultos, responsables del aprenzaje/formación/desarrollo del menor.
    En cada fase o etapa de la terapia, según su naturaleza y objetivos, exigen al terapeuta tareas específicas y actuaciones diferenciadas.
    Además, durante el tratamiento, la actuación del terapeuta tiene como objetivo prestar ayuda y poner en práctica los métodos más adecuados para identificar y precisar los problemas infantiles que motivan la consulta.
    Así mismo, el terapeuta analizará con los adultos el desarrollo de la intervención a partir de las siguientes premisas básicas:
  • Programar su aplicación
  • Consolidar la participación de los adultos
  • Considerar sus limitaciones para alcanzar los resultados esperados.

  • Por otra parte, entre las tareas desempeñadas por el terapeuta en relación con los adultos que participan en los tratamientos infantiles se incluyen programar sesiones de formación, supervisar la administración de los procedimientos terapéuticos en el medio natural y asesoramiento continuado y prolongado.
    Así como realizar la valoración del efecto terapéutico: ampliación más allá del cambio en la sintomatología inicial y del paciente infantil tratado. Analizar los resultados de las intervenciones terapéuticas en la infancia requiere considerar la mejoría observada en el paciente en relación a los cambios apreciados en las conductas o síntomas iniciales y respecto a los beneficios destacados en otras áreas relacionadas, repercusión en la familia e impacto social.
    Los aspectos peculiares de la evaluación terapéutica en estas edades se concretan en las siguientes cuestiones:
  • Valorar los efectos terapéuticos atendiendo al funcionamiento infantil, familiar y parental y el alcance social (funcionamiento social, académico...)
  • Considerar distintas fuentes de inf. además del propio paciente
  • Examinar el impacto del tratto. infantil en diversos ambientes.


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    Sobre el autor

    Máster de finanzas en dirección financiera, con especialización en análisis bursátil y banca y gestión de activos financieros. Doctorando en Administración sobre la gestión y la creación de valor en las empresas.