Políticas antiinflacionistas

Políticas antiinflacionistas

Las políticas anti inflacionistas, la desinflación y la deflación Para combatir las tensiones inflacionistas se suele llevar a cabo políticas contractivas de demanda tanto de corte monetarista como fiscal. A largo plazo, la clave para combatir la inflación está en controlar el crecimiento de la cantidad de dinero y ligar éste a las necesidades de la actividad productiva de la economía. Para ello, los bancos centrales se fijan como objetivo la estabilidad de precios y la concretan en una tasa de inflación positiva y baja, conocida como tasa de inflación óptima. Por otro lado, para combatir la inflación, los gobiernos han utilizado políticas de rentas a fin de influir directamente en los salarios y en los precios, y no sólo a través de la demanda agregada (poco exitosas). El objetivo de los controles de precios y salarios es regular y limitar los crecimientos de precios y los salarios y quebrar dinámicas inflacionistas. Las políticas de rentas basadas en el sistema fiscal intentan utilizar incentivos para reducir las tasas de inflación penalizando a las empresas que elevan los precios o los salarios rápidamente y subvencionando a las que incorporan prácticas anti inflacionistas. (Mochón, 2008) Para reducir la inflación ya incorporada a las expectativas la situación es la inversa. Las autoridades económicas tienen que poner en marcha el proceso contrario y adoptar medidas restrictivas que mantengan el desempleo por encima de su tasa natural durante largos periodos de tiempo. Esto, conocido como desinflación, pretende reducir la inflación que se encuentra incorporada en las expectativas. La desinflación origina pérdidas de producción y de empleo a corto plazo, por evitar los costes asociados a una inflación alta y crónica y sentar las bases de un crecimiento estable a largo plazo. La deflación La deflación tiene lugar cuando la tasa de inflación es negativa, es decir, cuando desciende el nivel general de precios. Las deflaciones prolongadas van unidas a periodos de depresión. Una deflación imprevista perjudica a los prestatarios porque aumenta la carga real de sus deudas, y beneficia a los prestamistas, pues aumenta el valor real de los desembolsos que reciben. La deflación reduce la demanda agregada y agrava la recesión, el efecto conocido como deflación de la deuda. Cuando se trata de una deflación esperada tendrá lugar un descenso de los tipos de interés nominales y un aumento de la demanda de dinero. Se dice que existe límite cero en los tipos de interés nominales, ya que nadie está dispuesto a prestar dinero a un tipo de interés nominal negativo, dado que es más beneficioso mantener el dinero en efectivo. Este límite reduce el margen de maniobra de la política monetaria, ya que ante una situación en la que la producción es inferior a la potencial y la tasa de desempleo superior a la natural, el Banco Central no podría reducir más los tipos para estimular la demanda agregada. Cualquier incremento adicional de la base monetaria acabará canalizándose hacia las reservas bancarias o al efectivo en manos del público, pero no se convertirá en gasto. Esta es una situación de trampa de liquidez. La trampa de la liquidez también se puede producir por una reducción brusca de la demanda de préstamos, siendo esta situación más probable si los individuos prevén que se está deflación que si prevén que exista inflación. (Mochón, 2008) La mayoría de los bancos centrales prefieren una tasa de inflación positiva, pero baja, a una tasa negativa de inflación.

¿Le gustaría recibir señales de trading Gratis?

Pulse aquí para registrarse y obtener señales de trading gratis en su movil

Aprende a generar ingresos con tu propio capital


Referencias:

Burgos Baena, Agustín (2020). Análisis macroeconómico en el corto plazo


Sobre el autor

Dr. Agustín Burgos Baena


Catedrático - investigador - inversor, ofreciendo mis servicios y conocimientos a empresas (consultoría), universidades (formación), estudiantes (tesis) y público en general (inversiones).

Disponibilidad para impartir formación, consultoría empresarial, conferencia y/o cualquier otro tipo de servicio. No duden en ponerse en contacto conmigo a través del siguiente enlace.

Contacto.



Citar:

Burgos Baena, Agustín. (2017). Políticas antiinflacionistas. Recuperado de: http://www.xprttraining.com/macroeconomia/politicas_antiinflacionistas.html

 

Experts Training (2017)