La religión romana

8.2 LA RELIGIÓN ROMANA 8.2.1 INTRODUCCION La religión de los romanos se caracterizó por la mezcla de toda clase de tradiciones religiosas, tanto autóctonas como extranjeras, en un esfuerzo de evolución desde el culto a las fuerzas de la naturaleza (animismo) a conceptos más depurados de religiosidad. En época más tardía, la utilización política de la religión, trajo consigo su propio desprestigio de la religión "oficial" y su abandono por parte de la mayoría de sus seguidores refugiándose en otras ofertas religiosas entre las que sobresalió el monoteísmo cristiano. La religión romana evolucionó bastante a través de los siglos, pero se apoyó siempre en tres características fundamentales: la virtus,( fortaleza del propio individuo) ; la pietas (respeto a los seres misteriosos que nos rodean), y la fides( la buena fe en los comportamientos para evitar los castigos de éstos). 8.2.2 El culto familiar Este estadio religioso era puramente familiar, casi individual, referido siempre al pater familias, es decir, al jefe de la familia. Por ello, sus dioses tenían también un carácter familiar.  Los manes: (="buenos"). Eran simplemente los espíritus de los antepasados,. Había que tener agasajados para que no produjeran daños. Para evitar daños y represalias se 69 encerraba a los muertos en tumbas. Determinados días al año salían de ellas y había que granjearse su benevolencia mediante la práctica de ciertos ritos. Se suponía que estas salidas tenían efecto los días 11, 13 y 17 de mayo, (y el pater familias tenía que propiciarlos) (=dias nefastos)  LARES y PENATES: Por otra parte, cada hogar tenía un «genio» propio de su principal habitante, al que había que tener siempre contento para evitar sus venganzas. Este genio evolucionó en los dioses lares, protectores del hogar. Estaban acompañados por dos jóvenes con las manos llenas de frutos. que también evolucionaron en los penates, cuya misión era la de proveer el hogar a los que se rendía culto mensualmente,  El LARARIO: Esta multiplicación de espíritus familiares obligó a construir en el atrium, un altar pequeño, en forma de hornacina, en el que se colocaban figurillas representantes de manes, lares y penates, a los que se les ofrendaba diariamente una «libación» que consistía en unas gotas de vino y un poco de comida. Los dioses se comunicaban con los hombres protegiéndolos y favoreciéndolos en sus trabajos pero también había que tenerlos contentos para evitar represalias. Las primeras ceremonias religiosas de la religión romana fueron de índole doméstica. Así, se sabe que una de las primeras operaciones ejecutadas por un patricio romano cotidianamente consistía en realizar una oblación ante el pequeño nicho que contenía las imágenes de los dioses lares, manas y penates (larario). Junto a estas costumbres domésticas, existieron también los sacrificios a los dioses en sus templos que requerían la intervención de sacerdotes especializados. Eran sacrificios de animales —víctimas— u ofrendas de vegetales –hostias–. 8.2.3 Los actos de culto corrientes consistían en:  El culto a los muertos: Para los romanos era un deber ineludible enterrar a los muertos, ya que las almas de los que no recib’an sepultura ni rito funerario alguno estaban condenadas a vagar eternamente y a perseguir a sus parientes por haber descuidado el cumplimiento de los preceptos religiosos con los difuntos. Sin embargo, esta norma no se respetaba con los ladrones de templos, con los suicidas ni con los delincuentes ajusticiados.  Las exequias: El entierro de los difuntos era uno de los pilares fundamentales de las creencias familiares, ya que, los espiritas de los antepasados eran una especie de divinidades a las que se deb’a rendir culto de forma periódica.  El entierro de un romano se caracterizaba por la solemnidad del ritual. El difunto era llevado sobre los hombros de sus familiares o de los esclavos; o en un carro. Detrás iba la comitiva de familiares y amigos (pompa). o En el cementerio, situado generalmente al lado de los caminos que llevaban a las ciudades, el cuerpo podía ser inhumado o quemado en una pira. En el caso de cremación , las cenizas eran recogidas por un hijo o familiar y después se guardaban en una urna (lécitos). Los lécitos, muchas con fondo de color blanco, adoptaron una función exclusivamente funeraria. Las figuras en ellas representadas son también de carácter funerario: el muerto presentándose cerca de su tumba, simbolizada habitualmente por una columna, o despidiéndose melancólicamente de otra persona, o bien dos mujeres adornando una tumba con ofrendas funerarias.Cuando el cadáver era inhumado, el cuerpo se depositaba en un sarcófago .o simplemente se enterraba sin sarcófago, sobre un lecho de hojas. Al lado del cuerpo del difunto se dejaba el ajuar. A continuación se ofrec’an libaciones. Las tumbas eran recubiertas por un túmulo de tierra sobre el que sol’a ponerse uno de los siguientes monumentos: una estela, una columna, un vaso, etc. Los ricos levantaban en memoria de sus difuntos monumentos más suntuosos en forma de pequeños templos, con una inscripción que recordaba al difunto. o Las inscripciones funerarias de los romanos empezaban con una invocación a los dioses Manes, o esp’ritus de los muertos. En muchisimas inscripciones se encuentra la abreviatura D.M.S.(Dis Manibus Sacram), o sea "consagrado a los dioses Manes". Es raro que figure el día de la muerte, pero acostumbra a indicarse la edad del finado, a veces incluso con especificación de los meses y los d’as. Además del nombre del difunto suele aparecer el nombre del familiar que encarga la lápida. Casi siempre se encuentra una expresión afectuosa para con el difunto: queridisimo, benemérito, etc. Jamás aparecen los deseos de la persona enterrada, hecho que demuestra la poca fe que tenian en una vida futura. Normalmente están grabadas las iniciales H.S.E. (Hic sitas est), o sea, "aquí está enterrado", o bien S.T.T.L. (Sit tibi terra levis), o sea, "que la tierra te sea leve ". 8.2.4 LOS DIOSES de Roma (dioses de la urbe)  El Panteón: un conjunto ordenado y equilibrado. Cuando el conjunto primitivo de cabañas se trocó en la ciudad de Roma, los dioses familiares se convirtieron automáticamente en dioses de la urbe, y se mantuvo su culto, tanto privada como públicamente. Cuando Roma se independizó de la dominación etrusca, los dioses de este pueblo pasaron a ser propios. En realidad, no significaban más que la proyección a la vida urbana de los dioses familiares.  Observamos tres estadios de evolución: o 1º) Dioses originarios latinos: Se estructuraban en tríadas: Así, la tríada capitolina —Júpiter, Juno y Minerva— vinieron a significar en primer lugar la protección de la urbe.  Júpiter Optimo, Máximo (el mejor, el más grande), se le suponía símbolo de esta virtud romana de la fidelidad.  Juno era el «genio» de la mujer, protectora de las uniones legítimas,  Minerva, diosa de artesanos, pintores y músicos. Fue asimilada a Pallas Athenea y adoptó el carácter guerrero. 2º) Dioses originarios latinos. Al entrar en relación con los griegos, vieron que había muchas coincidencias entre sus divinidades y las suyas. Por eso la mayor parte de de los dioses griegos fueron asimilados muy pronto por los romanos. Se puede afirmar que los principales dioses romanos coinciden con los griegos , a pesar de que su nombre sea distinto. En cambio sus atributos son idénticos. Se impone pues una tabla de equivalencias: ROMANO GRIEGO IDENTIDAD ATRIBUTOS Júpiter Zeus dios supremo (fidelidad) ágila, cetro, rayo Juno Hera diosa del matrimonio pavo real, diadema Minerva Athenea diosa de artes, oficios, victoria lechuza, casco y escudo Apolo Apolo dios de la belleza física y bellas artes lira, laurel, sol Diana Artemis diosa de la castidad, naturaleza arco y carcaj, luna Mercurio Hermes mensajero de los dioses, comercio casco alado, caduceo Vulcano Hefesto dios del fuego y metales martillo, tenazas ... Marte Ares dios de la guerra casco y armas Venus Afrodita diosa de la fecundidad, amor, belleza concha, paloma Ceres Demeter diosa de la agricultura espigas de trigo y hoz Neptuno Poseidón dios del mar y tormentas tridente y caballo Vesta Hestia diosa del mar llama Baco Dionisos dios del vino y del desenfreno racimos de uva Plutón Hades dios de los muertos plantas 8.2.1 Sacerdotes. Los romanos tuvieron desde el principio de su historia cuerpos sacerdotales, articulados en colegios, Estos colegios secerdotales lograron tener mucha fuerza . Entre los collegia de mayor renombre: a) augures: Su misión era la de profetizar, y por eso se echaba mano de ellos siempre que la ciudad se encontraba en algún caso grave, bien de carácter político o fuera de tipo militar. El augur, era como una especie de consejero técnico de políticos y militares y auguraba el porvenir mediante el vuelo de las aves, a través del apetito de los pollos sagrados o por la interpretación de accidentes fortuitos. b) vestales. Virgenes entregadas al culto de la diosa del hogar Vesta, que consistía esencialmente en mantener siempre encendido el fuego. Significaban, por lo tanto, la casa, en su sentido más entrañable, el hogar encendido para dar alimento a la familia. Su sacerdocio duraba treinta años, después de los cuales podían salir del templo y contraer matrimonio. c) pontífices. El colegio de pontífices desempeñó un papel de primer orden en la vida religiosa y política de la gran ciudad. Estaba presidido por el Pontifex Maximus intérprete de la pietas romana. Ellos interpretaban los reglamentos, podían poner el veto a los decretos, presidían, como se ha dicho, los colegios de vestales, estaban encargados de guardar celosamente la tradición y eran jueces natos de todo derecho referente a la religión. 8.2.2 Las nuevas creencias y CULTOS Muchos romanos permanecieron indiferentes ante la religión oficial y muchas veces se inclinaron por otras creencias y corrientes religiosas que interiormente les satisfacieran más. Entre estas nuevas creencias se pueden destacar:  La astrología, como creencia que asegura que la posición de los astros en el firmamento afecta de lleno la vida de los humanos. Los astrólogos también se llamaban matemáticos porque para conocer los secretos del horóscopo se tenían que hacer cálculos muy complicados.  La filosofía, que sustituía a la religión, sobre todo entre las clases acomodadas y cultas de la sociedad romana. Como la religión estatal no ofrecía modelos de comportamiento y normas morales que obedecer, la filosofía fue un refugio para muchos intelectuales.  El estoicismo fue la corriente filosófica más popular entre los romanos. Los estoicos creían que el universo estaba regido por leyes fijas e inmutables que controlaban la vida de los hombres. No era, pues, preciso preocuparse por el futuro porque, según ellos, éste era inexorable. Esta manera de tomarse las cosas «con filosofía» se llamaba "apatía" (o ausencia de pasiones). Cada persona debía aceptar su sitio en la vida y tenla que considerar a los demás como hermanos, porque las leyes naturales son iguales para todos.  El epicureismo fue otra corriente filosófica, menos extendida que defendía que el supremo fin del hombre era el placer y la felicidad que se conseguían practicando la amistad y evitando todo lo que se opone a ella, como el temor a los dioses, al destino y a la muerte. El epicureísmo tampoco creía en las ceremonias religiosas ni en los sacrificios.  Las religiones orientales y el cristianismo. Se introdujeron en Roma procedentes de Oriente, gracias a la facilidad de comunicaciones entre las diversas provincias del imperio. La Roma cosmopolita toleraba todas las nuevas corrientes religiosas mientras no se opusieran al culto al emperador ni al estado romano (como aconteció con el cristianismo de ahí su persecución).  Entre los cultos orientales, aparte del culto al emperador, cabe destacar como más importantes (el culto a Cibeles y a Atis, procedente de Asia Menor; el culto a Isis y Osiris, procedente de Egipto; el culto a Mitras, procedente de Persia). Dichos cultos fueron extendidos por los soldados que habían servido en las legiones destacadas en Oriente. o El cristianismo debió extenderse del mismo modo que la de las otras tres divinidades orientales, a través de los grupos judíos establecidos en Roma y tomando las ciudades más relevantes como trampolín expansivo. o Todas estas corrientes religiosas se fundamentaban en los conceptos: de la muerte y de la resurrección de un renacer de la vida; de la filiación divina de la humanidad, de la iluminación mística; de redención, y de la inmortalidad. También prometían: el contacto directo con la divinidad; la esperanza de una vida sobrenatural feliz.  Las fiestas populares. El pueblo prefirió separarse siempre del frío culto oficial buscando fiestas más implicativas. Muchas eran de las ceremonias religiosas populares celebradas por los romanos. Se calcula en cuarenta y cinco el número de las que se verificaban anualmente. Destacamos alguna a modo de ejemplo: o Las Saturnales.- En honor al dios Saturno se celebraban las Saturnales, fiestas populares que tenían lugar entre el 17 y el 23 de diciembre, y en las que algunos han querido encontrar el origen del futuro Carnaval (o relacionadas con las fiestas navideñas). Durante ellas se verificaban grandes banquetes, a menudo terminados en auténticas orgías, se intercambiaban regalos y se ofrecían grandes facilidades a los esclavos, que tenían derecho a participar en las mismas. o Las Lupercales. Relacionadas en cierto modo con las Saturnales, por haberse aprovechado su fecha para desarrollarse posteriormente el Carnaval, estaban las Lupercales. Inicialmente consistían en que unos jóvenes corrían desnudos provistos de tiras de piel que habían cortado de un macho cabrío sacrificado con anterioridad, y con las que perseguían, azotándolas, a muchachas. Se suponía que este rito determinaba la fecundidad, y por ello su origen se ha buscado en pueblos de pastores a los que interesaba la reproducción de los ganados. Fácil es deducir de este comienzo el carácter licencioso que fue adquiriendo esta festividad que se celebraba el día 15 de febrero, y que se comunicó al Carnaval cuando la costumbre lo estableció aproximadamente por las mismas fechas. o Calendario de fiestas. Los augures eran los encargados de señalar los días en que las fiestas religiosas se podían realizar. Así, las ceremonias de matrimonio, de celebración de nacimiento, incluso de entierro, necesitaban un informe previo. Los días se dividían en fastos (o felices) y nefastos (o funestos, fatales). En los últimos se prohibía la realización de cualquier ceremonia, e incluso de negocios civiles y judiciales.


Compartir

Sobre el autor

Agustín Burgos Baena

Máster de finanzas en dirección financiera, con especialización en análisis bursátil y banca y gestión de activos financieros. Doctorando en Administración sobre la gestión y la creación de valor en las empresas.