El hecho religioso

El hecho religioso

El hecho religioso es una parte de la historia humana porque es una parte irrenunciable de la personalidad del hombre. Existe un dato empírico. Allí donde se encuentra actividad humana, por primitiva que esta sea, se encuentra el hecho religioso.
Desde los albores de la civilización, la religión ha jugado un papel importantísimo tanto en la vida privada de las personas como en el conjunto de la sociedad. En tiempos prehistóricos, los restos de pinturas de animales en cuevas del Paleolítico, por ejemplo, nos sugieren rituales religiosos que pudieron haber sido utilizados para asegurar el éxito en las cacerías. Una necesidad similar de invocar un poder sobrenatural se sentía en las comunidades agrícolas posteriores, cuyos rezos y rituales estaban encaminados a asegurar una cosecha abundante o lluvias suficientes para que la tierra fuese fértil.
La religión se preocupa de los hechos fundamentales de la existencia humana, planteando cuestiones y temas cruciales como la creación del mundo, el significado de la vida, la vida después de la muerte, el comportamiento ético y la felicidad personal. La religión no ha sido nunca un asunto meramente cerebral, preocupada sólo por ideales abstractos. Ha sido, y sigue siendo, la savia vital de las sociedades de todo el mundo, proporcionando a los pueblos rituales de gran significado, festivales coloristas y peregrinajes a lugares sagrados, alguno de los cuales serán materia de explicación en este curso.
Aun cuando la religión posea su lado oscuro y pueda usarse para apoyar la intolerancia y el nacionalismo desenfrenado, su capacidad para inspirar actos de solidaridad y grandes obras de arte no tiene rival. Manuscritos iluminados, música, pintura, estatuas, poesía, mezquitas, catedrales y templos son sólo algunas de las cotas más altas de la civilización. A lo largo de este curso se presentarán las grandes creencias del mundo actual y del pasado y se explicará cómo surgieron estas religiones, cómo se desarrollaron y cuáles son sus ritos, rituales y creencias básicas. Haremos especial hincapié en la concepción de divinidad que tiene cada una y sus relaciones con ella, sus fuentes sagradas y sus prácticas religiosas como manifestación de su fe.
Por contraste se irá desgranando el fenómeno de la "anti-religión", que hoy como ayer, bajo capa de nuevos movimientos religiosos encierran esquemas poco asumibles. Como se ve el hecho religioso es múltiple y variado, incluso cambiante, por lo que todas las "religiones" se desglosan en ramas colaterales, iglesias , tendencias, sectas, escuelas... que hacen del hecho religioso un auténtico mosaico, pero un mosaico lleno de vida. Podríamos perdernos en tal selva de creencias, dioses, doctrinas etc... pero lo cierto es que existe un hilo conductor, común a todas ellas. Este nexo de unión es lo que denominamos: "El Hecho Religioso".

La experiencia de lo Sagrado:

"Lo sagrado":

Poseemos, sin duda, alguna idea acerca de lo sagrado, pero conviene preecisarla. Han sido muchos los estudiosos que se han dedicado a ello en el último siglo. Como fruto de estos esfuerzos se ha logrado un cierto consenso respecto a qué significa, o qué tipo de experiencia humana nos referimos cuando mencionamos "lo sagrado".
  • Sagrado es una palabra importante en la religión.
  • Es incluso más importante que la noción de Dios. Una religión puede existir sin la concepción precisa de divinidad (Ej.:Budismo), pero no existe ninguna religión real sin la distinción entre’ lo sagrado’ y ’lo profano’
  • A partir de este momento pasaremos a precisar aquellos términos que se anudan mútuamente usándose de forma indistinta: Lo santo, lo divino, lo religioso, lo trascendente.

    Tres aproximaciones a lo sagrado:

    A comienzos del s.XX aparecieron en Europa dos respuestas contrarias acerca de lo sagrado. Representan hasta hoy dos formas de explicar e interpretar lo sagrado.
    Tres interpretaciones se van a hacer clásicas en las tendencias acerca de ¿cómo entender "lo sagrado"? . Son las interpretaciones de E. Durkheim, R. Otto y M. Eliade. Las tres grandes escuelas que intentan aclarar en qué consiste la experiencia religiosa y concretamente "lo sagrado" como fundamento de la misma además de remarcar lo sagrado como el fundamento de la religión

    E. Durkheim

  • En uno de los extremos se sitúa E. Durkheim, sociólogo francés, estudioso de las tribus primitivas de Australia central. Lo sagrado lo explica como: "una proyección simbólica de la identidad del clan o del grupo tribal". Es por tanto: Positivista y reduce la experiencia religiosa a sociología.
  • Lo sagrado en las teorías sociológica y etnológica (Escuela de Durkheim)
  • Indagan en las denominadas sociedades primitivas o arcaicas el lugar de nacimiento de lo sagrado y de la religión elemental.
  • Son deudores de la "cultura positivista y evolucionista" predominante a finales del siglo XIX.
  • Se orientan a descubrir el elemento constitutivo, fundador, de lo sagrado en el interior de la sociedad, sin hacer referencia a una realidad independiente de esta, trascendente y sobrenatural. Se presenta como un conjunto de fuerzas creadas por la sociedad, un producto de la conciencia colectiva, es decir, el conjunto de creencias, sentimientos comunes, existentes entre los miembros de una sociedad.
  • La acción colectiva del clan es la que suscita la sensación de poder, de fuerza misteriosa, de lo sagrado. Esta potencia sagrada, manifestación de la sociedad como conjunto, se traspasa, en un segundo momento, al tótem , que es el cuerpo visible de lo divino. Se ve, de esta manera; cómo el clan es lo que está en el origen de lo sagrado y de la religión.
  • Las prohibiciones o tabúes tienen este mismo origen: lo sagrado -el clan y su organización social en cuanto simbolizado y expresado por el tótem-, que asegura la integridad de las instituciones y la regularidad de los fenómenos sociales, declarando todo lo anormal, insólito, diferente, como manifestación sagrada. Es decir, lo sagrado establece en la sociedad la diferencia con lo profano.
  • El culto también está originado por la sociedad que crea lo sagrado. Es la sociedad en cuanto recreada ritual y simbólicamente en acciones colectivas.
  • El individuo percibe ahí la experiencia de lo sagrado en cuanto salvación.

  • Lo sagrado, en suma, para la escuela durkheimiana, es una categoría fundamental de la conciencia colectiva que tiene su origen en la sociedad. El tratamiento sociológico (durkheimiano) es, por tanto, reductivista: tratar el fenómeno religioso únicamente desde sus dimensiones sociales y culturales como si se agotara en ellas. Lo sagrado aparece como un producto de la sociedad que se convierte en medio para el mantenimiento y prosecución de la misma. La religión en esta concepción no pasa de ser una administración de lo sagrado.

    Rudolf Otto

  • En el otro polo se encuentra R. Otto, alemán, teólogo e historiador de las religiones. Para él, lo sagrado es: "un poder que se sitúa más allá del ámbito de lo humano". Se mueve en la línea fenomenológica, exalta la experiencia, el fenómeno.
  • Lo sagrado en la fenomenología de R. Otto (Escuela de Marburgo). Se puede denominar a esta corriente como una psicología fenomenológica de la religión, que busca describir la estructura de las reacciones humanas ante la experiencia de lo sagrado o santo.
  • "Misterium": La presencia de lo "numinoso". Es un poder o cualidad que está más allá del individuo, que trasciende la experiencia de cualquier ser humano. Es una realidad trascendente. Es algo totalmente otro. No es producto del individuo, sino el objeto de su experiencia religiosa. Lo numinoso es profundamente humano, pero sin embargo no es universal en cuanto experiencia. Algo misterioso, experimentado por el ser humano (el mismo R. Otto invita al lector que no sepa de la experiencia exclusivamente religiosa a no proseguir la lectura de su libro so pena de no entender nada).
  • "Tremens". La experiencia religiosa está ligada un estado de ánimo intenso, tremendo (en la línea de lo sobrecogedor) que hace tambalear los fundamentos del propio ser humano y le hace sentirse pequeño e inseguro. Lo tremendo no amenaza al hombre en lo que posee sino en su propio ser (en su raíz). Es por tanto un sentimiento de temor a lo desconocido, a lo inabarcable, a la divinidad (a lo totalmente otro).
  • "Fascinans". El tercer aspecto, complementario en contraste armónico con el anterior, es que lo numinoso es fascinante (fascinans) y atrae, capta, embarga, fascina. Lo numinoso se manifiesta así como lo absolutamente fascinante, que produce en el hombre religioso una enorme atracción. Algo que deja al hombre literalmente "maravillado", "gozosamente desconcertado" ante tal apertura de horizonte. Lo "ordinario" queda así desplazado y descubre un nuevo orden de valores. Es la dimensión que arrebata y hechiza al hombre, exaltándolo hasta el vértigo de la embriaguez el sentimiento religioso.
  • La vivencia de lo sagrado como "Misterium tremens et fascinans" aporta al hombre una tal confianza en él que descubre como su inseguridad (o limitación humana) se ve protegida por el Misterio. Se produce una ruptura doble: hacia el interior (una disposición interior, psicológica o vivencial) y hacia el exterior (una manifestación o rito de alcance social)
    La aportación de Otto ha influido en muchos estudiosos de la religión (entre ellos Mircea Eliade) y ha proporcionado una descripción de la experiencia religiosa que, en sus aspectos fundamentales recuerda que la experiencia humana se debate entre lo anonadante y lo atractivo, los aspectos positivo y negativo del poder de lo sagrado.

    Mircea Eliade

    Añadamos una tercera opinión más en la línea de Otto que en discrepancia con él: Mircea Eliade. Pensador nacido en Rumanía y nacionalizado en EE.UU., es el representante de la corriente hermenéutica, conectada con la fenomenología y la historia de las religiones.
  • La aportación hermenéutica de Mircea Eliade (Escuela de Chicago).
  • Podemos denominar a este intento de "hermenéutico (=explicativo)" por integrar y articular las diversas aportaciones y métodos de las disciplinas que abordan el estudio del fenómeno religioso (histórico, sociológico, psicológico, etnológico). Eliade insistirá en que lo fundamental no son las tipologías, los esquemas, sino entender su significación. Por esta razón, «en último término, el historiador de las religiones no puede prescindir de la hermenéutica»
  • Eliade utiliza la palabra sagrado con las mismas connotaciones que Otto para lo santo. Está de acuerdo en que lo sagrado es una realidad absoluta que trasciende el mundo, y añade: "pero que se manifiesta en él".
  • Lo sagrado es visto, por Eliade, como un modo de ordenar el espacio, el tiempo, la ciudad, el cosmos, el trabajo y el ocio etc. Es decir, es un modo de ordenar y dar sentido a la vida humana en todos sus aspectos fundamentales. De aquí que «lo sagrado y lo profano constiuyan dos modalidades de estar en el mundo, dos situaciones existenciales asumidas por el hombre a lo largo de la historia».
  • Al ser lo sagrado algo que trasciende este mundo, pero que se manifiesta en él, habrá que estar muy atento a estas manifestaciones de lo sagrado. Eliade ha propuesto el término de hierofanía para denominar al acto de esta manifestación. Hierofanía quiere decir simplemente: que «algo sagrado se nos muestra».
  • La historia de las religiones es una enorme acumulación de hierofanías: desde las más elementales (por ejemplo la manifestación de lo sagrado en un objeto cualquiera, una piedra o un árbol) hasta la hierofanía suprema (que es, para un cristiano, la encarnación de Dios en Jesucristo) no existe solución de continuidad.
  • Y Mircea Eliade dirá que, en el fondo, se trata siempre del mismo acto misterioso: «la manifestación de algo completamente diferente, de una realidad que no pertenece a nuestro mundo, en objetos que forman parte integrante de nuestro mundo "natural", "profano"».
  • Al manifestarse lo sagrado en esos objetos, éstos adquieren una dimensión sacral, que los hace mediadores de lo sagrado.
  • El estudio de la religión es, pues, fundamentalmente, el estudio de lo sagrado; por tanto, según Mircea Eliade, el estudio y comprensión del significado de estas hierofanías (su descubrimiento y ocultación, el cambio de mediadores o símbolos de estas manifestaciones, su camuflaje, degradación, desvanecimiento, etc.).

    La estructura del Hecho Religioso:

    Aunque las religiones son muy numerosas todas ellas tienen algo en común que las define como tales religiones y que las diferencia de otras manifestaciones, timos o sucedáneos.
    Estos rasgos forman la estructura (elementos comunes y definitorios del Hecho Religioso):
  • El ámbito de lo sagrado
  • La actitud religiosa
  • Las expresiones de la actitud religiosa
  • La manifestación de lo Sagrado (hierofanías)
  • Partamos del hecho que no existe "La Religión" (así en abstracto), sino sólo existen "las religiones" históricas (o respuestas del hombre a través del tiempo). En todas ellas hallamos unos elementos comunes que es lo que llamamos "estructura de una religión".
    Nuestra intención al abordar una descripción del fenómeno religioso se topa con la imposibilidad de captarlo desde un sólo ángulo por lo que hay que abordarlo desde varios aspectos a la vez. Aspectos plurales que se complementan entre sí.

    El ámbito de "lo Sagrado"

    Hay una auténtica "atmósfera", un "clima" que baña a los fenómenos religiosos. Esta atmósfera no es algo real( un conjunto de actos) sino una forma peculiar de ser y de aparecer. Es algo muy vago (difícil de captar) ya que no son elementos sumados sino una forma de organizarse. Es algo parecido a la estética de un cuadro abstracto, por ejemplo, que no consiste tan solo en los colores y las formas existentes en él sino a cómo estas se organizan y contrapesan entre sí para que sean artísticas. No todo el mundo es capaz de captar dicha belleza, se necesita un mínimo de sensibilidad. Veamos los rasgos básicos de lo "Sagrado" y luego como se organizan.

    Rasgos de "lo sagrado":

    Una característica de las religiones es la oposición "sagrado-profano". ¿Qué es lo que los distingue?
    Es superior: Una característica de las cosas sagradas es que son superiores a las profanas, tienen más poder y más dignidad. No es, de todos modos, ésta una característica muy determinante. Más bien se trata de un criterio muy general e impreciso.
    Está a otro nivel: Hay tanta diferencia entre lo sagrado y lo profano que, con frecuencia, la oposición se convierte en antagonismo. Es una heterogeneidad absoluta. Las fuerzas de uno y otro ámbito son de distinta naturaleza y cada religión las entiende a su modo. Para pasar de un ámbito a otro, las religiones elaboran complicados ritos de iniciación.
    Cada religión es, pues, una estructura organizada en torno a un grupo de cosas sagradas, con sus creencias y ritos, y todos sus elementos mantienen entre sí relaciones de coordinación y subordinación.

    La "Ruptura de Nivel"

    Este es un concepto muy bien expresado por Mircea Eliade. Consiste en una ruptura que se establece con la vida "ordinaria". El hombre religioso se comporta de una manera diferente al resto de humanos o incluso él mismo se muestra diferente cuando no se compromete religiosamente. La vida "ordinaria" con sus facetas de subsistencia biológica, de relación social con el mundo que le rodea y de interpretación intelectual buscando el sentido de este mundo, obliga al hombre a zambullirse en la vida "intra-mundana".
    Así pues, la Religión obliga al hombre a introducir en su vida un "supra" y un "prius" (lo sagrado) que desplazará lo intramundano a un segundo plano. El hombre comenzará así a existir de una "forma nueva". Se trata del mismo mundo pero vivido de otra manera. Es una nueva dimensión, un nuevo eje.
    Signos de "ruptura de nivel" que comporta lo sagrado:
    La experiencia de lo "sagrado": Es la vivencia del " misterium tremens et fascinans" (ver 1.1.2.). La religión así vivida se convierte en una vivencia humilde y exultante a la vez que galvaniza al ser humano de tal manera que se convierte en apasionante. Es una clave positiva y abierta que personaliza y hace feliz a quien la experimenta.
    Los ritos de iniciación (rupturas de alcance social): Mircea Eliade en su libro "Lo sagrado y lo profano" expone que dichas ceremonias iniciáticas son una manifestación religiosa prácticamente universal. Existen dos grandes formas que destacan por sí mismas:
  • Ritos de pubertad: Donde el joven se pone a vivir la divinidad, la sexualidad y la sociedad incorporándose a una experiencia existencial con su iniciación.
  • Ritos de muerte: que suponen el fin del hombre natural para pasar a una nueva forma de existir.
  • En ambas formas se necesita romper con la forma ordinaria de ser y de existir para comenzar a ser y a vivir de una manera enteramente nueva.
  • La conversión y la iluminación (rupturas interiores):

    Los ritos iniciáticos suponen este estado de ánimo sin el cual es imposible lograr "el paso de un modo de ser a otro". "Sustituir una forma de ser por otra nueva" es lo que llamamos conversión. Es una actitud o, más bien, una auténtica revolución interior.
    Dicha ruptura constituye un hito en la vida del convertido. Con frecuencia es una fecha que le recuerda el inicio de una total renovación (que surge tras una crisis radical y dolorosa). Es un renacimiento.
    Dicha conversión ilumina el camino del hombre y constituye el fruto de "la llamada de Dios" al hombre. El hombre ha devuelto su respuesta (activa) con "fe" y "obediencia". El hombre renuncia a vivir su vida intramundana por otra de horizontes más amplios (iluminación, liberación, salvación...). Para conseguir la meta el hombre se ayuda de técnicas y practicas (de autocontrol, ascéticas, yoga...).



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    Sobre el autor

    Agustín Burgos Baena

    Máster de finanzas en dirección financiera, con especialización en análisis bursátil y banca y gestión de activos financieros. Doctorando en Administración sobre la gestión y la creación de valor en las empresas.