La empresa pública

5.- Relación entre la rentabilidad y el endeudamiento en la empresa A la hora de financiar las inversiones, podemos optar por utilizar recursos propios (RP), recursos ajenos (RA) o una combinación de ambas fuentes. La utilización de recursos ajenos para financiar las inversiones conlleva un coste (K), debiendo incurrir en unos gastos financieros (F). Por lo tanto, podríamos preguntarnos como afecta la utilización de financiación ajena a los beneficios y rentabilidades Por lo que se refiere al beneficio, la utilización de una u otra fuente de financiación no altera el beneficio económico. No obstante, si utilizamos recursos ajenos soportaremos un coste que se traducirá en la disminución tanto del beneficio neto como del beneficio líquido. Desde el punto de vista de las magnitudes absolutas, y teniendo en cuenta que el beneficio líquido es el beneficio que realmente va a estar disponible para los accionistas, parece ser que la utilización de recursos ajenos perjudica a los accionistas En cuanto a las magnitudes relativas, sabemos que la rentabilidad económica es independiente de la estructura financiera de la empresa, por lo que no se verá afectada por la alternativa de financiación elegida. Sin embargo, la elección de la forma en que se financian los activos si puede influir sobre la rentabilidad financiera (antes y después de impuestos), por lo que sería de interés determinar el efecto del endeudamiento sobre la rentabilidad de los accionistas Bajo el supuesto de que nuestro objetivo es maximizar la rentabilidad de los accionistas, podemos analizar bajo qué condiciones sería conveniente utilizar financiación ajena para financiera las inversiones, y cuáles serían las circunstancias que aconsejarían decantarse por la financiación propia a la hora de financiera los activos empresariales Para ello es necesario conocer la relación existente entre la rentabilidad financiara (rentabilidad de los propietarios), la rentabilidad económica (de los activos) y el endeudamiento, que viene dada por la siguiente expresión: RF = RE + L (RE – K) Con: RF = Rentabilidad financiera RE = Rentabilidad económica L = Ratio de endeudamiento = Recursos ajenos / Recursos propios K = Coste medio del pasivo Como se deduce de la anterior expresión, el endeudamiento puede tener tanto un efecto positivo como negativo sobre la rentabilidad de los accionistas, dependiendo el signo y magnitud del mismo tanto de la relación entre RE y K, como del nivel de endeudamiento de la empresa medido a través de la ratio antes mencionada De esta forma, cuando la RE es mayor que el coste medio del pasivo, el endeudamiento ejerce un efecto palanca positivo sobre la rentabilidad de los accionistas, por lo que cuanto mayor sea el nivel de endeudamiento mayor será la rentabilidad de los mismos. Sin embargo, cuando la RE es inferior al coste medio del pasivo, el endeudamiento ejerce un efecto perjudicial para los accionistas, haciendo que la RF disminuya L es el “coeficiente de endeudamiento” o “coeficiente de leverage” en una empresa que se obtiene por cociente entre el montante de los recursos ajenos y propios, de forma que a mayor valor de los recursos ajenos mayor es el endeudamiento soportado por la empresa. Puesto que a priori no podemos saber si la RE superará al coste del endeudamiento, otra elección sobre el montante de recursos ajenos a utilizar implica cierto nivel de riesgo, pues cualquier error en las previsiones que lleve a que RE sea menor que K, implica pérdidas de rentabilidad para los accionistas cuya cuantía está directamente relacionada con el nivel del coeficiente de endeudamiento Si tenemos en cuenta los impuestos, la relación que nos liga la RF, RE y el coste del endeudamiento quedaría: Rf´= (RE + L * (RE – K)) * (1-t) De esta forma, una decisión importante en materia de estructura financiera es la referida a la determinación del nivel de endeudamiento que, en última instancia, dependerá de dos factores que son la rentabilidad y el riesgo En resumen, no podemos pensar que incluso cuando RE > K las empresas se van a endeudar al máximo, pues: • Existe un límite al nivel de endeudamiento de cada empresa (garantías) • El endeudamiento conlleva un riesgo. Aunque K se puede considerar más o menos constante, RE no lo es, pues variará a medida que varíen las ventas. De esta forma, no siempre se estará dispuesto a asumir elevados niveles de endeudamiento con la consecuente pérdida de RF que acarrearía el hecho de que RE < K (las primeras empresas en quebrar en épocas de recesión son las altamente endeudadas)


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Sobre el autor

Máster de finanzas en dirección financiera, con especialización en análisis bursátil y banca y gestión de activos financieros. Doctorando en Administración sobre la gestión y la creación de valor en las empresas.