Valoración de los recursos humanos

1.- Evolución histórica de los subsistemas La función financiera en la empresa no ha sido siempre la misma, y probablemente experimentará cambios en el futuro con respecto a los existentes en la actualidad El comienzo de la evolución de la disciplina financiera en la empresa se puede situar a principios del siglo XX Hasta esta fecha, todavía influenciados por la revolución industrial el principal interés de la empresa se centraba en la producción. Las explotaciones tuvieron que adecuar sus estructuras productivas, modificar sus tecnologías y sistemas de elaboración de productos a fin de adaptarse a la producción en masa que la época imponía. La tarea primordial de los responsables financieros se centraba prácticamente en una única dirección: la captación de fondos necesarios para el desarrollo de la actividad empresarial Es precisamente a principios de siglo cuando tienen lugar grandes movimientos de fusiones y concentraciones de empresas. Las nuevas empresas resultantes de estos procesos, en su necesidad de financiación, lanzaron al mercado grandes cantidades de acciones y obligaciones; lo que originó un interés, además de por los procesos de concentración, por conocer el funcionamiento de los mercados de capitales: donde, cómo y qué tipo de títulos se pueden negociar para conseguir la financiación requerida En los años veinte se produce un fuerte desarrollo de la economía- es en estas fechas cuando la industria del automóvil, de la radio, del acero, así como ciertas industrias químicas obtienen una fuerte expansión. La implantación de la cadena de producción llevo consigo la introducción en el mercado de una diversidad de bienes, dando lugar a la satisfacción de numerosas necesidades de la sociedad. Pero también este sistema de producción llevo consigo un exceso de productos, ya no se vendía fácilmente todo lo que se producía, en este contexto la atención de la empresa se centró en el marketing; no solo se trata de obtener productos de calidad, es necesario hacer llegar estos al consumidor y que los adquieran. A pesar de la bonanza económica que caracterizaba a la época hacían que se obtuvieran buenos beneficios, los problemas financieros seguían siendo bastante simples. Se trataba de obtener los recursos necesarios, pagar su coste y hacer frente a las devoluciones de préstamos, circunstancias estas que permitían sin mayor dificultad los beneficios generados Esta tendencia de producción en masa provocó a la larga una situación de los mercados, que dio lugar a la crisis del 29. En el marco de una sobre producción y caída de los precios se volvía a reactivar el interés por las finanzas. Las empresas producían, asumían gastos, pero los productos se quedaban en los almacenes. La falta de ventas en cantidad suficiente originaban la ausencia de entrada de dinero para hacer frente a todos los pagos diarios que se presentaban, dando lugar a quiebras de empresas. Las empresas que peor lo pasaban eran las que estaban fuertemente endeudadas, ya que deben hacer frente, sin tener los ingresos precisos, al pago de intereses y devolución de los capitales; teniendo muy mermada, por todo lo que acontecía su capacidad de endeudamiento, de obtener nuevos recursos, para poder aguantar, poder pagar, hasta que la economía saliera de su actual situación. Esto dio a una irracional aversión hacia el endeudamiento, cuando el problema no era deudas sí o no, si no cuando y como. En este contexto, los temas más relevantes en el ámbito de las finanzas se centraron en el tratamiento de las quiebras, suspensiones de pagos, la liquidez las reestructuraciones empresariales, etc En la segunda parte de la década de los cuarenta, las importantes necesidades de recursos que hacían falta para, tras la segunda guerra mundial, adaptarse de una economía de guerra a una de paz, y sobre la base de experiencias pasadas, al estudio se centraba en las adecuadas estructuras financieras que soportaran los ajustes de la posguerra Pero es a partir de 1950, con el desarrollo de nuevas industrias como la electrónica, con alta rentabilidad, y la caída de los márgenes en las industrias tradicionales, cuando hace despegar el boom de las finanzas. Atrás quedan los años en que la preocupación se centraba en la simple captación de recursos en cantidad necesaria y adecuada que no pusiera en peligro el endeudamiento de las empresas. También quedan atrás los estudios de fusiones, absorciones y quiebras, que si bien son importantes, resulta claro que no es para hacerlo eje central de una disciplina de empresas, pues no es esta la situación que de forma habitual rodea la vida de nuestro ente La caída de la rentabilidad de las inversiones hace, entonces, que los directores de finanzas deban empezar a preocuparse en que invertir. Y no se trata solamente de conseguir recursos, es necesario además asignar estos de forma eficiente. Se pasa de una preocupación por la parte derecha del balance (pasivo: fuente de financiación), a incluir también la preocupación por la parte izquierda (activo: empleo de esos recursos). La importancia que la interrelación existente entre el activo y el pasivo, entre el conque y en que se invierte, hace que en la empresa se produzca una fusión entre el estudio de las inversiones y el de la financiación. Es por ello que dentro de la empresa se suele hablar del subsistema de inversión -financiación en forma conjunta


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Sobre el autor

Máster de finanzas en dirección financiera, con especialización en análisis bursátil y banca y gestión de activos financieros. Doctorando en Administración sobre la gestión y la creación de valor en las empresas.