Abanico de Fibonacci


5.- La incorporación del coste de los recursos humanos Se considera el interés del capital propio como un factor de coste, por lo que sería conveniente determinar el importe que haya de tomarse como base de cálculo en forma selectiva de las rúbricas de la estructura económica de la empresa. El montante hallado de esta forma serviría solo a dicho propósito operando sobre la base de magnitudes fondo o stock Según el Plan General de Contabilidad tiene las siguientes características: • Consideración conjunta de fuentes propias y ajenas en la configuración de oportunidad de los recursos financieros • Incorporación del coste de los mismos al proceso de cálculo a través del flujo de consumo periódico de factores circulantes y fijos: Para ello, obtenido la tasa media ponderada que satisface el primero de los referidos objetivos, se trata de actuar en forma adecuada para la consecución del segundo: o No obstante operar sobre el flujo de consumos como base de cálculo da lugar a errores, es obvio que la cifra de inmovilizaciones financieras de la empresa viene dada por el montante total de sus respectivos stocks (inversión media) o Por su distinta naturaleza y comportamiento, factores circulantes y fijos requieren también diferente tratamiento: mientras el fijo rota en forma lenta y exige el mantenimiento de una inversión superior al flujo periódico, el circulante lo hace al contrario y suele requerirla inferior La amortización y el periodo medio de maduración condicionan el tratamiento que debe darse a sus respectivos consumos y la forma de operar Si el número de rotaciones del circulante fuera la unidad sucedería que la inversión solo se habría renovado una vez al año, en cuyo caso bastaría con aplicar la referida tasa (c). Pero no suele suceder así, sino que la inversión se renueva tantas veces cuantas deriven de la relación entre los 365 días del año y el valor que tome el periodo medio de maduración de la empresa Dicho periodo se subdivide en cuatro subperiodos: de almacenamiento, fabricación, venta y cobro, cuyas duraciones dependen del valor que tome el cociente de dividir el flujo que le afecte entre su respectivo stock medio. La duración en cualquiera de ellos seria: ni = Fji/Sti ς = 365/ni • Siendo: Fji = Flujo periódico implicado en el subperiodo que se desea conocer Sti = Stock medio relativo a dicho flujo, durante el periodo de calculo ni = Número de veces que se renueva el referido stock medio durante dicho periodo ς = Tiempo de duración del subperiodo de que se trate ς =Σ ςi ς = Periodo medio de maduración En nuestro caso está claro que: n = 365/ ς Durante el año se ha renovado el circulante n veces, por lo que si aplicásemos la tasa c a cada uno de los consumos se incorporaría en concepto de coste financiero un importe n veces mayor que el real. Para evitarlo, basta con aplicar en vez de c, pues c/n En cuanto a los factores fijos, el problema se plantea en forma inversa. El flujo periódico del inmovilizado sabemos que es la amortización para la que la empresa ha de mantener una inmovilización tanto mayor cuanto nos indique el cociente entre la inversión media en inmovilizado y la cuota anual de amortización. Así pues, si denotamos por m a dicho cociente la tasa a aplicar será: m*c En consecuencia: CF = K (c/n) + F*m*c Siendo: CF = Coste financiero correspondiente al periodo de calculo K = Coste de los factores circulantes durante dicho periodo F = Idem de los factores fijos Tanto en el circulante para la determinación de n, como en el fijo para la de m, se opera sobre valores medios, con la consiguientes distorsión si del coste financiero atribuible a cada elemento se trata, aunque a nivel global coincida con los valores atribuibles a sus correspondientes inversiones. Y ello supone un serio escollo antes cualquier intento de asignación individualizada, pues si en lo concerniente al circulante se hace menos sostenible, no sucede otro tanto en el caso del fijo, en el que el problema se agrava en la fase de localización, suplementos por coste-oportunidad de los centros; salvo que se acuda a la aplicación de criterios más o menos razonables de asignación con suficiente fiabilidad

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Sobre el autor

Agustín Burgos Baena
Agustín Burgos Baena

Máster de finanzas en dirección financiera, con especialización en análisis bursátil y banca y gestión de activos financieros. Doctorando en Administración sobre la gestión y la creación de valor en las empresas.