Administración

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1. Caminar sin jalar la correa Este ejercicio consiste en que tu perro camine contigo sin jalar la correa. Ten en cuenta que este ejercicio no es igual al “junto” de las competencias caninas. Caminar sin jalar la correa es un ejercicio práctico para la vida cotidiana, mientras que “junto” es un ejercicio de alta precisión que tiene poca o ninguna utilidad en la vida cotidiana (aunque es hermoso ver a un perro haciendo un “junto” perfecto en una competencia). En este ejercicio no usarás ninguna orden para que tu perro deje de jalar la correa. La señal que le indicará a tu perro que no debe jalar la correa es la correa misma. Cuando él tenga la correa puesta, no deberá jalar. Eso es lo único que importa en este ejercicio. No importa si te mira o no te mira, si olfatea el suelo, si camina de espaldas, si camina de manos o si vuela... bueno, si vuela tal vez sí sea algo importante, pero no te preocupes por lo demás. Sin embargo, sí usarás una orden para empezar a caminar. Esta orden no le indicará a tu perro que deje de jalar la correa, pero te servirá para reanudar la marcha, especialmente cuando le estés enseñando a no cruzar la calle sin permiso. Puedes usar la orden “vamos” o cualquier otra palabra. Algunas órdenes comunes en el adiestramiento canino, para este ejercicio, son “camina”, “despacio” y “let’s go”. Elije la que más te guste y que no se parezca a otras órdenes. En estas fotos parece que Úrsula está caminando en “junto”, pero no es así. Solamente está prestando atención mientras caminamos. “Junto” es un ejercicio complejo y de alta precisión, que no es explicado en este manual. Antes de enseñarle a tu perro a caminar sin jalar la correa, tienes que enseñarle a usar el collar y la correa. Si tu perro todavía no se siente cómodo con el collar y la correa, no podrás empezar el ejercicio. Puedes encontrar información sobre cómo habituar a tu perro al collar y la correa en http://www.deperros.org/adiestramiento/usando-el-collar-y-la-correa.html. Por favor, ten en cuenta que debes realizar el ejercicio explicado en este manual con un collar fijo normal, de cuero o nylon, que no ahorque a tu perro. Si usas un collar de adiestramiento (de ahorque o de púas) para este ejercicio, puedes lastimar seriamente a tu perro. No jalar la correa. Criterio 1: guías a tu perro con la recompensa en un lugar sin distracciones ▪ Empieza este ejercicio en un lugar muy tranquilo y sin ningún tipo de distracciones. ▪ Sujeta una recompensa en tu mano izquierda y la correa en tu mano derecha. Asegúrate que la correa esté colgando, formando una “U”. Si la correa no está colgando es porque tu perro está jalándola o porque tienes la correa muy corta. Con una correa de dos metros y entrenando en un lugar muy tranquilo esto no debería ocurrir. ▪ Di “vamos” y camina un solo paso, guiando a tu perro con la recompensa para que camine cerca de ti, a tu lado izquierdo. No te preocupes si él no te mira o si él va un poco por delante o un poco por detrás. Lo único que buscas es que camine contigo sin jalar la correa. ▪ Detente después de dar un paso. Recompensa a tu perro si no jaló la correa (no necesitas hacer click en este ejercicio, pero si lo haces, que sea cuando la correa está colgando). ▪ Si tu perro jala la correa, no le des la recompensa. En cambio, guíalo con la misma hasta que se acerque a ti y repite el procedimiento. ▪ A medida que tu perro progrese con este ejercicio, aumenta el número de pasos que das antes de detenerte. Primero a dos pasos, luego a tres pasos, etc. Cuando logres dar 10 pasos o más sin que tu perro jale la correa, puedes pasar al siguiente criterio. ▪ Ten en cuenta que esto puede tomarte más de una sesión si tu perro es un “loco” de aquellos. Por tanto, no te preocupes si no notas un progreso muy rápido al principio. Los primeros pasos son los que tardan más. Tómate el número de sesiones necesarias antes de pasar al siguiente criterio. Tanto para este criterio como para los siguientes, debes sujetar la correa contra tu cuerpo. Lo ideal es que apoyes tu mano contra tu barriga, a la altura del cinturón. De esta forma, si tu perro jala la correa, podrás mantener la correa en la misma posición. Si no sujetas la correa contra tu cuerpo, es muy probable que tu mano se aleje cuando tu perro jala la correa y luego vuelva a acercarse cuando reaccionas. Esto produce tirones de correa y retrasa el adiestramiento. No jalar la correa. Criterio 2: caminar sin jalar la correa hasta un punto focal, sin distracciones ▪ Este es el criterio en que tu perro empezará a comprender realmente que no debe jalar la correa. Practica este ejercicio en un lugar tranquilo, sin distracciones y en el que exista algo que llame la atención de tu perro, pero no de manera exagerada. Esto que llama la atención de tu perro es el punto focal y puede ser una pelota en el suelo, la puerta del cuarto, una persona que te colabore, etc. ▪ El punto focal debe estar al menos a 10 pasos de distancia y no debe moverse para no distraer excesivamente a tu perro. Este punto focal debe ser atractivo para tu perro, pero no debe ser tan atractivo que bloquee su capacidad de concentración. ▪ Sujeta la correa con tu mano derecha y una recompensa de comida en tu mano izquierda. Atrae a tu perro hacia tu lado izquierdo con la recompensa de comida y dásela. ▪ Ya con tu perro cerca y la correa floja (colgando en forma de “U”), di “vamos” y empieza a caminar hacia el punto focal. ▪ Dale recompensas de comida a tu perro mientras caminas, siempre que la correa siga floja y tu perro se acerque lo suficiente para recibir la recompensa. Trata de darle recompensas frecuentemente porque esto atraerá su atención y reforzará la conducta de caminar cerca de ti. ▪ No te preocupes si tu perro no te mira y se concentra en el punto focal. Lo único importante es que no jale la correa. ▪ Si tu perro tensa la correa, retrocede hasta el punto desde donde empezaste a caminar (camina de espaldas, no te des la vuelta). Ten en cuenta que “tensar la correa” significa que ésta ya no cuelga en “U”. Por tanto, si la correa deja de formar una “U”, debes retroceder hasta el punto inicial, aún si tu perro no jala con fuerza. ▪ Repite el procedimiento varias veces, hasta que puedas llegar al punto focal sin que tu perro jale la correa. En este ejercicio no harás 10 repeticiones como en los otros, porque no se trata de un solo comportamiento claramente definido. En cambio, el comportamiento es impreciso (tu perro debe mantenerse cerca de ti, pero la distancia y la posición pueden variar) y es de mayor duración. ▪ Para no cansar a tu perro, limita el tiempo de práctica a cinco minutos por día. Asegúrate de terminar cada sesión con un resultado positivo, es decir que debes terminar la sesión en un momento en que tu perro no jale la correa. En ese momento, suelta la correa y estimula a tu perro a jugar y, si quiere a correr hacia el punto focal. ▪ No te preocupes si necesitas más de una sesión para llegar hasta el punto focal. Sin embargo, si no puedes caminar unos pocos pasos sin que tu perro tense la correa al final de la primera sesión, revisa el lugar de entrenamiento y el punto focal. Quizás estás agregando una distracción muy fuerte. Prueba de usar un punto focal menos estimulante o un lugar de entrenamiento más tranquilo, o ambos. ▪ Cuando logres llegar al punto focal sin que tu perro jale la correa, pasa al siguiente criterio. Acomodarás a tu perro a tu lado izquierdo si quieres que se acostumbre a caminar a ese lado. Si quieres que camine a tu derecha, cambia el orden de los implementos (correa y recompensas de comida). No jalar la correa. Criterio 3: caminar sin jalar la correa hasta un punto focal, sin distracciones (aumentar el intervalo de recompensa) ▪ Haz el mismo procedimiento del criterio 2, pero reduce la frecuencia con que recompensas a tu perro. Si antes le dabas recompensas cada dos pasos, dáselas cada tres pasos, luego cada cuatro pasos, etc. Pasa al siguiente criterio cuando puedas caminar hasta el punto focal sin darle recompensas a tu perro (dale la recompensa al llegar al punto focal, o permítele jugar y distraerse). Los criterios siguientes consisten en aumentar la duración, generalizar la conducta (empezar a practicar en la calle) e introducir distracciones. Más adelante verás cómo hacer todo esto. ¿Qué hacer para sacara a pasear a tu perro mientras tanto? Tu perro seguirá jalando la correa cuando lo saques a pasear por un tiempo, aún si realiza correctamente los ejercicios en tu casa. Por tanto, en lo posible reduce el tiempo de los paseos hasta que tu perro aprenda a no jalar la correa. Esto no significa que no debes sacarlo a pasear. Significa que en lugar de llevarlo al parque por cuatro horas, hagas paseos más frecuentes pero cortos, quizás solamente hasta la esquina, por un tiempo. Existen algunas alternativas para que puedas pasear a tu perro sin arruinar el ejercicio que estás practicando. Algunas de éstas son: ▪ Usa un arnés contra tirones para pasear a tu perro. Estos arneses están especialmente diseñados para que los perros no puedan jalar la correa. No te recomiendo los que funcionan a base de presión porque algunos perros se pueden lastimar con éstos. Los mejores, según mi criterio, son los que tienen una argolla al frente, que es donde se engancha la correa. Cuando el perro jala la correa, la tensión se produce en el frente y no en la espalda. Entonces, mientras más fuerte jala el perro, más gira hacia ti. El resultado es que no puede ir hacia donde quiere jalando la correa... a menos que jale de espaldas. Algunos adiestradores usan los ronzales o “Head halters”, que son dispositivos similares a las bridas de los caballos. Yo no los recomiendo porque, mal empleados, pueden ser dañinos. Si decides usar un arnés contra tirones o un ronzal para pasear a tu perro, por favor consulta con un especialista que te explique su uso y sus posibles contraindicaciones antes de emplearlo. ▪ Ponle a tu perro un arnés (pechera) cuando lo saques a pasear y deja que jale. Esta técnica, conocida como “perfeccionar la conducta inadecuada” parece ilógica pero funciona muy bien. Consiste en que uses el collar fijo (normal) para entrenar en tu casa y el arnés para pasear a tu perro. Entonces, cuando lo sacas a pasear, antes que tenga oportunidad de tensar la correa, dices “jala” y permites que te arrastre por las calles. La idea detrás de todo esto es que tu perro se acostumbrará a jalar cuando tiene puesto el arnés y le dices “jala”. Sin embargo, asociará el collar y la orden “vamos” con caminar tranquilo. La desventaja es que tienes que estar dispuesto a que tu perro te saque a pasear en lugar de pasearlo tú a él. Además, debes ser lo suficientemente fuerte para poder controlarlo con la correa sujeta a un arnés si es que las circunstancias lo ameritan. ▪ Guía a tu perro con comida y/o juguetes. Algunos perros no se entusiasman tanto con los paseos diarios y pueden ser guiados con comida y/o juguetes. Si tu perro es uno de esos, lleva unas cuantas recompensas de comida o algunos juguetes cuando lo llevas a pasear. Entonces, para evitar que jale la correa, guíalo con la comida o con los juguetes. Los paseos deben ser muy cortos, de pocos minutos. ▪ Elige la ruta adecuada. En algunos casos basta con elegir una ruta adecuada para que tu perro deje de jalar la correa temporalmente. Si tu perro se vuelve loco cuando va por una ruta, pero camina tranquilo cuando va por otra, llévalo a pasear por la segunda ruta. Si decides esta opción, usa un arnés en lugar del collar que usas para entrenarlo. De esta forma, no confundirá los implementos y sabrá que con el collar no debe jalar. ▪ Cansa a tu perro antes de salir a pasear Esta estrategia es sencilla y muy efectiva. Solamente tienes que jugar con tu perro antes de sacarlo a pasear, para que esté cansado y no tenga muchas ganas de jalar la correa. Para esto, puedes jugar lanzándole juguetes (pelotas o cualquier otro juguete que le guste), así él se cansará pero tú estarás descansado. El único problema de esta estrategia es que necesitarás al menos media hora de juego antes de pasear a tu perro. Ten mucho cuidado de no exagerar con el juego si es que hace mucho calor en el lugar en que vives; tu perro podría sufrir un choque de calor. Ejercicios complementarios A pesar de toda tu buena voluntad y tu gran compromiso, es posible que tu perro sea un “engendro endemoniado” que no es capaz de caminar sin jalar la correa ni siquiera un segundo. Abajo te explico un par de ejercicios que pueden serte de utilidad para que tu perro empiece a comprender que no sirve de nada jalar la correa. Estos ejercicios son solamente complementos y no reemplazan el ejercicio explicado anteriormente. Pueden servirte en ciertas ocasiones, pero no son la base del adiestramiento para no jalar la correa. Así que si necesitas usarlos, úsalos, pero no bases el adiestramiento en ellos. ▪ Ida y vuelta. Esta es una técnica que da muy buenos resultados con perros que no logran concentrarse. La técnica es una modificación de los procedimientos desarrollados por William Koheler, por lo que no es una técnica de adiestramiento en positivo, sino una variación del adiestramiento tradicional. Sin embargo, no usarás un collar de ahorque ni uno de púas, y tampoco darás tirones de correa. Por tanto, aunque no es una técnica “positiva” tampoco es dañina si la realizas correctamente. Camina sobre una línea recta imaginaria. Si tu perro se adelanta demasiado, dices su nombre, das una vuelta de 180º y caminas en la dirección contraria. Repites el procedimiento cada vez que tu perro se adelante lo suficiente como para que la correa esté a punto de tensarse (debes girar antes que la correa se tense). Asegúrate que cuando la correa se tense, al girar, tu perro no reciba un golpe en su cuello. Para esto, empieza con la correa muy corta, de forma que tu perro sea desplazado hacia un costado cuando giras. Que la correa no se tense paralelamente al cuerpo de tu perro, sino de forma oblicua. A medida que tu perro camine más calmado, dale un poco más de correa. Siempre lleva la correa sujeta contra tu barriga para que no exista movimiento adicional de tu brazo. No es obligatorio que digas el nombre de tu perro antes de girar, pero eso ayudará a que su nombre se convierta en una señal para captar su atención. De todos modos, no será una señal formal como “mírame”, ya que no será necesario que tu perro te mire a los ojos. No practiques más de cinco minutos por día. De preferencia, practica este ejercicio solamente un par de veces, para que tu perro deje de alocarse cuando está con la correa. Luego, procede con el criterio 1. No practiques este ejercicio con un collar de adiestramiento (de ahorque o de púas) porque puedes lastimar a tu perro. ▪ Correa en la cintura. Cuando estés en tu casa, puedes amarrar la correa a tu cintura. De esta forma, tu perro estará atado a ti todo el tiempo. Si él jala la correa, simplemente te quedas quieto. No te mueves ni un milímetro. Si tu perro no jala de la correa, puedes moverte a donde quieras. Este método es muy eficaz y evita que uses las manos para controlar la correa. Sin embargo, debes tener en cuenta un par de cosas. Primero, la correa debe ser suficientemente larga para que tu perro tenga algún espacio para moverse. Con una correa de dos metros, esto suele ser cierto si tu perro es de talla mediana o grande. Si tu perro es pequeño, tal vez necesites una correa un poco más larga. Segundo, no te amarres la correa a la cintura cuando estás fuera de casa. El método funciona en cualquier parte, pero un perro amarrado a tu cintura fuera de casa puede ser peligroso. Si otro perro ataca a tu perro cuando estás amarrado a él, estarás en graves problemas y tu perro tampoco tendrá libertad suficiente para defenderse. Obviamente, esto no debería ocurrir en un mundo ideal, pero sí puede ocurrir en el mundo real. Más vale prevenir que lamentar. Consejos para enseñar a mi perro a usar collar y correa Valoración: 4,8 (68 votos) 6 veces compartido Alejandro Martínez Consejos para enseñar a mi perro a usar collar y correa Ver fichas de Perros Mientras tu perro no haya aprendido a usar el collar y la correa, estos implementos solamente serán cosas incómodas y limitantes para él. Una vez que tu perro aprenda a usarlos, el collar y la correa se convertirán en medidas de seguridad para él. Nunca serán herramientas de castigo y no debes usarlas para "corregir" las malas conductas. En este artículo de ExpertoAnimal te vamos a contar algunos consejos para enseñar a tu perro a usar collar y correa, pero sobre todo, ten muy en cuenta que nunca tienen que ser instrumentos de castigo. Existen diferentes tipos de collares y de correas para perros, que dependerán del tipo de mascota que tengas, pero una vez sepas todos lo que hay, ya podrás elegir cual se adapte mejor a ti y a tu perro. También te puede interesar: Enseñar a mi perro a pasear sin correa Enséñale a usar un collar Primero permítele a tu perro ver y olfatear el collar (un collar normal, no uno de adiestramiento). Luego, colócale el collar y distráelo por un tiempo: juega con él, dale algo de comida, etc. Haz esto por unos cinco a 10 minutos diarios aproximadamente y quítale el collar al finalizar. Unos dos o tres días después, tu perro debería estar acostumbrado a usar el collar. Los perros aprenden con mucha rapidez a usar el collar, así que no deberías tardar mucho tiempo en esto. Sin embargo, algunos perros se asustan mucho cuando se les pone algo en el cuello. Si tu perro reacciona así, tómate un poco más de tiempo para que se acostumbre y asegúrate de estar tú tranquilo cuando le pongas el collar. Ten en cuenta que el collar no debe estar ni muy suelto ni muy justo. Lo correcto es que el espacio entre el collar y el cuello de tu perro sea suficiente para que pases un dedo por ahí. Sin embargo, no debería ser mucho más amplio. Si el collar está muy suelto, podría engancharse en algún lugar. O tu perro podrá sacárselo con facilidad. En cambio, si el collar está muy apretado, tu perro tendrá molestias y dificultad para respirar y tragar. Enséñale a usar una correa La mayoría de los perros aprenden con rapidez a usar la correa. Sin embargo, algunos se asustan cuando son detenidos por "esa cosa rara" que sujeta su dueño. Otros se dedican a morder la correa cuando salen a pasear. Para enseñarle a tu perro a usar la correa, primero permítele olfatearla y verla por unos minutos. Luego colócasela, pero no la sujetes. Deja que la correa esté suelta mientras tú distraes a tu perro con algún juego (ten cuidado que no se tropiece con la correa). Practica esto 10 minutos diarios, durante dos días aproximadamente. Después, repite el procedimiento pero sujeta la correa mientras juegas con tu perro. Cuando tu perro llegue al final de la correa y sea detenido por la misma, ignora el hecho y sigue jugando con él. Asegúrate de no lanzar juguetes fuera del alcance que le da la correa a tu perro. La idea no es que tu perro sea detenido violentamente cuando trata de seguir un juguete. La idea es que sea detenido suavemente cuando, por aburrimiento o cualquier otra razón, camina hasta el final de la correa. Si tu perro ignora la correa y no se aleja cuando está jugando contigo, déjasela puesta por un rato más y deja de jugar. Cuando se aburra o quiera ir a ver qué ocurre en otro lado, será detenido por la correa. No practiques este ejercicio por mucho tiempo. Unos cinco a 10 minutos por día, durante dos o tres días, deberían ser suficientes. Por supuesto, si tu perro se asusta con la correa, tómate un poco más de tiempo (y haz el ejercicio más corto). Si tu perro ya tiene todas las vacunas, puedes sacarlo a pasear con el collar y la correa puestos. A menos que tenga alguna fobia, se sentirá increíblemente feliz cada vez que vea la correa. Ten presente que solamente debes usar una correa normal, de 2 metros como máximo, para este ejercicio. Una correa muy larga permitiría a tu perro correr y alcanzar mucha velocidad antes de llegar al final de la correa. Esto causaría un impacto muy fuerte en su cuello, por lo que no es recomendable. Si deseas leer más artículos parecidos a Consejos para enseñar a mi perro a usar collar y correa, te recomendamos que entres en nuestra sección de Educación básica. Pasear al cachorro con correa por primera vez Valoración: 4,7 (38 votos) 181 veces compartido Miriam Arana Pasear al cachorro con correa por primera vez Ver fichas de Perros Lo que más une a una persona con su perro y viceversa son los paseos diarios, una herramienta que más allá de fortalecer el vínculo entre mascota y propietario resulta imprescindible para que nuestro can pueda disfrutar de un pleno estado de bienestar. Pasear forma parte de la socialización, del aprendizaje del entorno y lo que es aún más importante, de la rutina, una rutina completamente necesaria para el perro. Los perros deben pasear siempre, no obstante, en los perros cachorros y jóvenes esta necesidad es aún mayor, pues necesitan canalizar su energía, de lo contrario, el estrés y la ansiedad pueden aparecer muy rápidamente. En este artículo de Experto Animal te mostramos cómo pasear al cachorro con correa por primera vez de la forma más adecuada. También te puede interesar: Cuántas veces hay que pasear a un perro Lo que debes saber antes de pasear a tu cachorro Los cachorros, una vez que pueden separarse de la madre (generalmente a partir del mes y medio de vida) necesitan unos cuidados específicos en el hogar, pues se encuentran en pleno proceso de maduración de órganos y sistemas. Especialmente importante es la maduración del sistema inmunológico, lo que le permitirá a su organismo hacer frente a numerosas enfermedades infecciosas. Esta etapa de desarrollo y maduración juega un papel decisivo en el estado de salud del perro, es por ello que no nos debemos precipitar a iniciar los paseos fuera del hogar. Antes de pasear a tu cachorro por primera vez resultará imprescindible: Haber realizado una primera desparasitación Que el cachorro cuente con las primeras vacunas obligatorias: parvovirus, hepatitis, moquillo, leptospirosis, rabia y parainfluenza El proceso de desparasitación y vacunación inicial suele concluir aproximadamente a los 3-4 meses de edad y es en este momento cuando se pueden iniciar los paseos fuera del hogar, hacerlo antes pone en riesgo la vida de nuestra mascota. Primera toma de contacto con el collar y la correa Es normal que un cachorro se asuste en el primer paseo, pero podemos reducir y moldear esta reacción si previamente y en el ámbito hogareño hemos familiarizado al perro con los principales accesorios necesarios para los paseos diarios: el collar o arnés y la correa. Es más sencillo empezar por presentar el collar o arnés, para ello, es muy importante que antes de colocarle el collar, por ejemplo, a tu perro dejes que lo huela cuanto considere necesario. Debes tener en cuenta que los perros conocen su entorno principalmente a través del olfato. Tras esta toma de contacto inicial puedes irle poniendo el collar a ratos, aumentando el tiempo progresivamente hasta que el cachorro se sienta completamente cómodo con el collar y se haya habituado a llevar puesto el mismo. No obstante queremos recordar que el arnés es mucho más recomendable para evitar la aparición de problemas como un glaucoma, daños en la tráquea u otros problemas de salud que pueden surgir si el cachorro tira con fuerza al aprender a pasear. El procedimiento para presentar la correa debe ser similar, antes de colocarla en el collar debemos dejar que el perro la huela y la explore, posteriormente, podemos colocarla y dejar que el perro se habitúe a la sensación que le provoca llevarla puesta. Una vez se ha iniciado la primera toma de contacto con el collar y la correa podemos simular pequeños paseos dentro del hogar, de esta forma, el primer paseo fuera del hogar tendrá más posibilidades de resultar exitoso, y lo que es aún más importante, placentero para nuestra mascota. ¿Tienes lo que necesitas para empezar con el primer paseo? Antes de disponerte para sacar a pasear a tu cachorro por primera vez revisa que dispones de todo lo necesario: Mucho amor para calmar al cachorro antes de la salida, es imprescindible que tu perro se encuentre tranquilo antes de iniciar su primer paseo, no empieces hasta que él no manifieste un estado de calma. Una correa fija para manejar mejor al cachorro en sus primeros paseos, ya que esto resulta más difícil con la correa extensible. Bolsas de plástico para recoger los excrementos. Golosinas para perros que servirán como premios a su buena conducta. Cómo pasear al cachorro por primera vez El primer paseo del cachorro resultará de gran importancia para evitar en un futuro malos hábitos, siendo la conducta a evitar por excelencia que el perro tire de la correa y quiera marcar el ritmo así como la dirección. Una vez el perro se encuentre en estado de calma puedes colocarle la correa y después de esto abrir la puerta para salir. Cuando el perro haya salido detrás de ti o de forma calmada, ofrécele una golosina, esto reforzará su buena conducta y posteriormente tu mascota siempre te dejará salir a ti antes o a hacerlo de forma apropaida, en vez de tirar desesperadamente hacia la puerta. No obstante recuerda que es un cachorro en su primer paseo, no debemos exigirle un comportamiento de alto nivel. Es normal que el cachorro se sienta nervioso en su primer paseo y no obedezca, en este caso, debes detenerte frente a él hasta que se detenga y se calme, una vez lo haya hecho, ofrécele de nuevo una golosina, de este modo, a través del refuerzo positivo, aprenderá a pasear de una forma calmada y en armonía contigo. El otro extremo del nerviosismo y la desobediencia es el miedo, un miedo que puede ser normal pero que paraliza y que requiere toda la comprensión y paciencia por nuestra parte. Si el cachorro no quiere caminar, no lo fuerces a ello bajo ningún concepto. Lo que debes hacer en este caso es alentarlo a caminar con mimos y palabras en un tono suave y dulce. Estos hábitos deberás repetirlos en cada paseo hasta que tu perro haya integrado completamente esta importante parte de su rutina diaria. Para que asocie el exterior con el lugar donde debe hacer sus necesidades, bríndale las primeras veces una golosina cada vez que orine o defeque durante su salida. ¿Cuánto deben durar los primeros paseos de un cachorro? Los cachorros tienen muchísima energía, pero también se agotan muy rápidamente, es por ello que el sueño y la comida son los pilares básicos en esta primera etapa vital. Si quieres que tu cachorro perciba los paseos como algo agradable y positivo debes adecuar la intensidad y duración del paseo a sus necesidades. Los primeros paseos del cachorro no deben durar más de 10 minutos, del mismo modo, no puedes forzar a tu perro a que camine con una duración o intensidad superior a sus propias limitaciones. El proceso de socialización en los paseos Cuando tu cachorro esté más habituado a pasear y observes que ya no tiene miedo o estrés, empezaremos el proceso de socialización del cachorro, fundamental para evitar en el futuro miedos, agresividad y otras situaciones negativas que puedan surgir. La socialización consiste en presentar a nuestro perro todo aquello que va a tener presente en su vida adulta: perros, gatos, personas, objetos, ruidos, entornos... La finalidad es acostumbrarle a todos estos estímulos para que los perciba de forma positiva y no reaccione de forma negativa ante ellos. Si tu cachorro está correctamente vacunado no debes temer presentarle a otros perros, dejar que huela orines o que se reboce en la arena del pipi-can. Es fundamental que el cachorro pueda experimentar y conocer todo aquello que le rodea. Eso sí, todas estas experiencias deben ser positivas para evitar futuros miedos. Si deseas leer más artículos parecidos a Pasear al cachorro con correa por primera vez, te recomendamos que entres en nuestra sección de Educación básica. Enseñar a pasear a un perro adulto con correa Valoración: 5 (12 votos) Miriam Arana Enseñar a pasear a un perro adulto con correa Ver fichas de Perros ¿Compartes tu hogar con un perro adulto que no sabe pasear con correa? Esta es una situación especialmente habitual en los casos de adopción de perros adultos, ya que muchos de ellos no han tenido los cuidados necesarios y tampoco han salido a pasear con correa previamente. A esta situación, en ocasiones, se le añaden otros problemas, como sucede en el caso de los perros maltratados, cuyo adiestramiento puede ser más complejo por sus reacciones de temor e inseguridad. En cualquier caso, los paseos cotidianos son absolutamente necesarios para el equilibrio de tu mascota. Por ello, en este artículo de ExpertoAnimal te mostramos cómo enseñar a pasear a un perro adulto con correa. También te puede interesar: Cómo enseñar a un gato a pasear con correa Índice Habituación a los accesorios Simulación de paseos en el interior del hogar El primer paseo fuera del hogar ¿Qué hacer si el perro no quiere moverse? Pasea a tu perro adulto diariamente Habituación a los accesorios Para enseñar a un perro adulto a pasear con correa necesitarás principalmente amor y paciencia y el objetivo de procurar que este aprendizaje sea para tu perro un aprendizaje agradable y placentero. Para que la incorporación de conocimientos nuevos sea agradable debe ser también progresiva. En este sentido, lo primero que debes lograr es que tu mascota se habitúe a los accesorios que la van a acompañar durante el paseo: el collar y la correa. En primera instancia debe empezarse por el collar, no se lo coloques sin que posteriormente haya podido olerlo lo suficiente, entonces, procede a su colocación y déjalo unos cuantos días hasta que percibas que ya no es un elemento extraño para tu perro. Entonces, llegará el turno de la correa y, al igual que sucede con el collar, primero debes dejar que la huela y se familiarice con su textura. Te recomendamos utilizar una correa no extensible para facilitar el control al menos durante los primeros paseos en el exterior. No le coloques la correa durante los primeros 2 días, simplemente sostenla en tus manos y acércasela durante algunos momentos a lo largo del día. Simulación de paseos en el interior del hogar Es imprescindible que simules varios paseos en el interior del hogar antes de sacar a tu perro fuera del mismo. Para ello, debes lograr que tu perro se encuentre calmado antes de colocarle la correa. Una vez se la coloques camina firmemente a su lado, si él quiere tirar, detente hasta que él pare también; cada vez que te obedezca y se comporte como tú deseas, es el momento de emplear el refuerzo positivo para solidificar el aprendizaje. Para el refuerzo positivo puedes emplear varios métodos, ya sea el entrenamiento con clicker o las golosinas para perros. Al simular paseos dentro de tu hogar te recomendamos que un punto de detención sea la puerta de salida. Al llegar aquí, siempre debes pedirle a tu perro que se detenga y recompensarlo posteriormente, esta será la forma más eficaz de que al salir al exterior tu mascota no salga antes de ti, ya que de ser así, intentaría marcar toda la trayectoria, y esa tarea no le corresponde. El primer paseo fuera del hogar La primera vez que pasees a tu perro adulto fuera del hogar es imprescindible que este se encuentre calmado antes de salir. No obstante, durante el paseo puede mostrarse inquiero y nervioso, y esta es una respuesta normal. En cuanto a la forma de dirigirlo y recompensarlo debemos actuar igual que en las ocasiones anteriores donde hemos simulado el paseo dentro del hogar: si el perro desea tirar, debemos detenernos hasta que él se detenga también. Entonces, será momento de darle una recompensa. Lo mismo debe suceder cuando nuestro perro orine o defeque fuera, la recompensa debe ser inmediata para que entienda que el exterior es el lugar donde debe hacer sus necesidades. Para más detalles, no te pierdas nuestro artículo en el que te contamos cómo enseñar a un perro adulto a hacer sus necesidades fuera de casa. Obviamente es nuestra responsabilidad comportarnos como propietarios cívicos y llevar encima bolsitas de plástico para recoger los excrementos. ¿Qué hacer si el perro no quiere moverse? Esta es una reacción normal en perros adultos que han sido adoptados y generalmente obedece a una situación de temor, probablemente causada por situaciones estresantes y traumáticas que ha experimentado con anterioridad. Si vas a empezar a enseñar a tu perro adulto a pasear con correa y te encuentras con que no quiere caminar, nunca debes forzar a tu perro a salir a pasear si se encuentra en este estado, ya que resultaría una experiencia muy desagradable para él. Lo que debes hacer en estas ocasiones es excitar previamente a tu perro. Anímalo con tu voz (mientras lo sujetas con la correa) de forma que de saltos sobre ti y trote a tu alrededor, entonces muéstrale una pelota y juega con él hasta que se encuentre muy excitado. Finalmente, permítele morder la pelota y tenerla en su boca para canalizar toda esta energía de excitación. Entonces observarás cómo el perro está predispuesto para el paseo y calmado, este será el momento adecuado para salir de casa. Pasea a tu perro adulto diariamente Como comentábamos inicialmente, para enseñar a pasear con correa a un perro adulto se requiere mucha paciencia y aunque al principio pueda resultar complejo, la rutina hará del paseo una práctica muy agradable para tu mascota y también para ti. A pesar de las dificultades, no dejes de pasear a tu perro diariamente, ya que el paseo será su principal fuente de ejercicio físico, lo disciplinará y le permitirá una adecuada gestión del estrés. Si quieres saber cuántas veces debes pasear a tu perro adulto, ¡no te pierdas nuestro artículo! Si deseas leer más artículos parecidos a Enseñar a pasear a un perro adulto con correa, te recomendamos que entres en nuestra sección de Educación básica.


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Agustín Burgos Baena
Agustín Burgos Baena

Doctor en Administración y Máster en finanzas en dirección financiera de empresas, análisis bursátil, valoración de empresas y gestión de activos financieros y bancarios.