Elementos constitutivos de una política pública

Análisis técnico de la industria materiales básicos


Agustín Burgos Baena portada






2.3 ELEMENTOS CONSTITUTIVOS DE UNA POLITICA PÚBLICA. Se distinguen diversos elementos. a) Solución de un problema público: una política pública pretende resolver un problema social reconocido como público. La definición supone el reconocimiento de un problema (existencia de una situación de insatisfacción social cuya solución corresponde al sector público). Algunos problemas pueden reintegrarse a la esfera privada y/ó desaparecer de la agenda. b) Existencia de grupos-objetivo en el origen de un problema público: toda política pública busca modificar u orientar la conducta de determinados grupos de población específicos. El modelo de causalidad conduce a la identificación de éstos grupos cuyo comportamiento genera el problema a resolver. c) Una coherencia al menos intencional: Las decisiones y las actividades estarán relacionadas entre sí. (La falta de coherencia se pondrá de manifiesto cuando se tomen medidas para disminuir el desempleo, y al mismo tiempo se aumente la cotización del trabajador). d) Existencia de diversas decisiones y actividades: la política pública se caracteriza por constituir un conjunto de decisiones y acciones. Una simple declaración de política gubernamental, sin definir a los grupos sociales afectados, ni las medidas a impulsar, no constituye una política pública, aunque ésa declaración pueda contribuir a una nueva política pública. e) Programa de intervenciones: con decisiones concretas. Si se trata de un único programa de intervención, no será “política pública”, sino un “producto” de ella. f) Papel clave de los actores públicos: sólo podrá considerarse política pública en la medida de que sus actores sean públicos, integrados en el sistema político-administrativo, con la legitimidad necesaria para tomar ésas decisiones. Si no, sólo será política corporativa ó privada. g) Existencia de actos formales: supone la producción de actos para orientar el comportamiento de los grupos objeto. Es importante referirse tanto a las acciones como a las no-acciones. Estas solo son públicas si van acompañadas de decisiones formales paralelas (p. ej., renuncia a cerrar una empresa que contamine para dar la oportunidad de que tome sus propias medidas ambientales). h) Naturaleza más ó menos obligatoria de las decisiones y actividades: Tradicionalmente, se daba por sentado el carácter coercitivo de los actores político-administrativos, sin embargo, la diversificación actual de los medios de acción y de intervención administrativa es tal, que ése aspecto coercitivo es más la excepción que la regla. Las formas de acción son tanto incentivadoras como coercitivas, así, muchas intervenciones se llevan a cabo a través de contratos entre el Estado y otros entes ó administraciones, ó entre lo público y lo privado, etc. (ver gráfico pág. 43.) 2.1 Elementos constitutivos de una política pública Se distinguen diversos elementos constitutivos de una política pública, son los siguientes: a) Solución de un problema público: Una política pública pretende resolver un problema social reconocido políticamente como público. Supone pues el reconocimiento de un problema, es decir, la existencia de una situación de insatisfacción social cuya solución requiere la acción del sector público. Sin embargo algunos problemas que han sido objeto de políticas públicas pueden reintegrarse en la esfera privada o social y desaparece de la agenda pública. b) Existencia de grupos-objetivo en el origen de un problema público: Toda política pública busca modificar u orientar la conducta de grupos de población específicos ya sea de manera directa o actuando sobre el entorno de estos actores. El “modelo causalidad” presupone la coherencia de la política pública, y conduce a la identificación de los grupos-objetivo de esa política, es decir, los grupos sociales cuyo comportamiento, se supone genera el problema que se trata de resolver. Una política debe identificar los “objetivos” o colectivos que deberán cambiar su conducta, de no ser así estaríamos ante una declaración de buenas intenciones más que ante una auténtica política pública. c) Una coherencia al menos intencional: Una política pública que quiera implementarse, parte de una teoría de cambio social o de un “modelo causal” que se tratará de aplicar para resolver el problema público en cuestión. Las decisiones y las actividades que se lleven a cabo deben estar relacionadas entre sí. La falta de coherencia se manifestará a través de una coincidencia sólo ocasional de medidas que se dirigen a los mismos grupos-objetivo pero que de hecho no están relacionadas ni en la propia voluntad del legislador. d) Existencia de diversas decisiones y actividades: Las políticas públicas se caracterizan por constituir un conjunto de acciones que rebasan el nivel de la decisión única o específica, pero que no llegan a ser una declaración de carácter muy amplio o genérico. Una simple declaración de política gubernamental afirmando que el sida es un problema público, sin por ello definir los grupos sociales a los que concierne la existencia de tal problema ni las mediadas a impulsar no puede considerarse como una política pública. Sin embargo, una declaración de ese tipo puede contribuir al surgimiento de una nueva política pública si es seguida de una legislación en la materia y que tal legislación acabe aplicándose de manera concreta. e) Programa de intervenciones: Este conjunto de decisiones y de acciones debe contener decisiones concretas e individualizadas, pero si se trata de un único programa de intervención que no tiene continuación en otras acciones no deberíamos considerarlo como una política pública, sino un producto entre otro de los elementos constitutivos de una política pública. f) Papel clave de los actores públicos: Este conjunto de decisiones y de acciones sólo podrá considerarse como una política pública en la medida en que quienes las toman y las llevan a cabo lo hagan desde su condición de actores públicos. Es necesario que se trate de actores integrados en el sistema político-administrativo o bien de actores privados que posean la legitimidad necesaria para decidir o actuar en base a una representación jurídicamente fundada. Sin esta condición, un conjunto de decisiones sólo podrá considerarse como una política “corporativa (asociativa)” o incluso “privada”. g) Existencia de actos formales: Una política pública supone la producción de actos que pretenden orientar el comportamiento de grupos o individuos que originan el problema público a resolver. Esto supone la existencia de una fase de implementación de las medidas decididas. En ciertos casos lo que ocurre es una no-intervención del actor político-administrativo o la no utilización de determinados instrumentos de intervención, en este sentido es importante referirse a las no-decisiones o las no-acciones que algunos consideran también como constitutivas de una política pública. Estas no-decisiones sólo pueden constituir una política pública si van acompañadas de decisiones formales paralelas, como por ejemplo que la administración decida no cerrar una fábrica contaminante para incentivar que cumpla de forma rápida con la normativa existente. h) Naturaleza más o menos obligatoria de las decisiones y actividades: Tradicionalmente los autores daban por sentado el carácter coercitivo de las decisiones de los actores político-administrativos. Tanto si se trata de actividades públicas convencionales o de actividades contractuales, ahora las formas de acción pública son tanto incentivadoras como coercitivas. Actualmente muchas de las intervenciones públicas se llevan a cabo a través de contratos entre el Estado y otras administraciones o entes públicos, entre los poderes públicos y empresas privadas o públicas, fundaciones o cooperativas, etc. Elementos constitutivos de una política pública (son 8) 1. Solución de un problema público: una política pública pretende resolver un problema social reconocido como público. La definición supone el reconocimiento de un problema (existencia de una situación de insatisfacción social cuya solución corresponde al sector público). Algunos problemas pueden reintegrarse a la esfera privada y/o desaparecer de la agenda. 2. Existencia de grupos-objetivo en el origen de un problema público: toda política pública busca modificar u orientar la conducta de determinados grupos de población específicos (grupos- objetivo) ya sea de forma directa o actuando sobre su entorno. El modelo de causalidad conduce a la identificación de éstos grupos cuyo comportamiento genera el problema a resolver. 3. Una coherencia al menos intencional: Las decisiones y las actividades estarán relacionadas entre sí. (La falta de coherencia se pondrá de manifiesto cuando se tomen medidas para disminuir el desempleo, y al mismo tiempo se aumente la cotización del trabajador). 4. Existencia de diversas decisiones y actividades: la política pública se caracteriza por constituir un conjunto de decisiones y acciones que rebasan el nivel de la decisión única o específica, pero no llegan a ser una declaración de carácter muy amplio o genérico. Una simple declaración de política gubernamental, sin definir a los grupos sociales afectados, ni las medidas a impulsar, no constituye una política pública, aunque ésa declaración pueda contribuir a una nueva política pública. 5. Programa de intervenciones: con decisiones concretas. Si se trata de un único programa de intervención, no será “política pública”, sino un “producto” de ella. 6. Papel clave de los actores públicos: sólo podrá considerarse política pública en la medida de que sus actores sean públicos, integrados en el sistema político-administrativo, con la legitimidad necesaria para tomar ésas decisiones. Si no, sólo será política corporativa o privada. 7. Existencia de actos formales: supone la producción de actos para orientar el comportamiento de los grupos objeto. Es importante referirse tanto a las acciones como a las no-acciones. Estas solo son públicas si van acompañadas de decisiones formales paralelas (p. ej., renuncia a cerrar una empresa que contamine para dar la oportunidad de que tome sus propias medidas ambientales). 8. Naturaleza más o menos obligatoria de las decisiones y actividades: Tradicionalmente, se daba por sentado el carácter coercitivo de los actores político-administrativos, sin embargo, la diversificación actual de los medios de acción y de intervención administrativa es tal, que ése aspecto coercitivo es más la excepción que la regla. Las formas de acción son tanto incentivadoras como coercitivas, así, muchas intervenciones se llevan a cabo a través de contratos entre el Estado y otros entes o administraciones, o entre lo público y lo privado, etc.





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Sobre el autor

Doctor en Administración y Máster en finanzas en dirección financiera de empresas, análisis bursátil, valoración de empresas y gestión de activos financieros y bancarios.